El poder de un abrazo. Colegio México

Actualizado: 21 oct 2020

By: David Hotema


Aquel Joven el cual llamaremos Junior: en su vida jamás había trabajado, pero tenía la sensación que, todo giraba alrededor de él, de forma exitosa, había asistido a los mejores colegios de la época, vestía, calzaba lo mejor. Le gustaba hacer fiestas sus amigos le festejaban todo cuanto hacia era el Joven estrella su autoestima estaba sobrevalorada, Junior tenia pues la sensación de que todos sus deseos serian cumplidos y llegados a buen fin.


Su padre. Un hombre trabajador tenía una fortuna, que no heredo, sino que trabajo muy duro, desde su juventud todo lo hizo con gran esfuerzo, terrenos, casas, ganado, siervos, criados, todo el tiempo dedicado a trabajar decía el: en sus pensamientos, todo lo que tengo que hacer es darle lo mejor a mis hijos por cierto tenía dos hijos, y en vida había hecho planes, para el futuro que el faltara su herencia pasaría a sus hijos. Por cierto, como muchos padres el día de hoy solo un proveedor más del hogar.


Cierto día junior fue a su padre y le dijo: Padre dame la herencia que me corresponde no puedo esperar más tiempo, si tu haz hecho una fortuna a base de esfuerzo y sin estudios y yo pues, he terminado mi carrera, creo pues que tengo excelentes proyectos para en poco tiempo con negocio y con el capital puedo en poco tiempo amasar lo triple de tu fortuna en menos tiempo del que tú lo has hecho.


El padre pues con dolor de su corazón junto el dinero y lo entrego al Junior, y por arte de magia los amigos de junior lo empezaron a frecuentar, y el siendo Obstinado, voluntarioso que creen tener la razón en su propia opinión, no acepto consejo de padre ni de nadie, Junior ahora pues empezó a disfrutar de la vida como la concibió. Una buena acompañante, un buen carro, muchas fiestas, vino y uno que otro lujo. No se dio cuenta por su forma Egoísta, terca y caprichosa, se quedó sin dinero, sin amigos, en bancarrota, sin proyectos y con hambre y por si fuera poco nadie le daba trabajo no era un hombre en quien confiar, había perdido credibilidad.


La ruina de Junior fue propiciada desde un principio por sus propios padres al no establecer límites y responsabilidades a sus hijos conforme van creciendo, no se necesita ser millonario, para llegar tarde a la vida sus hijos, antiguamente las familias eran de 10 a 12 hijos y solo el Padre trabajaba, la mujer se encargaba de criar a los hijos, los hijos aprendían un oficio, las hijas aprendían deberes del hogar y hacer telares y muchas artesanías mas. De alguna manera todos contribuían al desarrollo económico del hogar, a diferencia de hoy, los dos padres trabajan y máximo son tres hijos. Solo que la publicidad nos hace ser consumistas y nos hacen creer, que tener, vestir tal o cual marca de… nos va ser exitosos delante de los demás y por lo tanto se olvida de lo primordial, la comunicación y los lazos fraternales, el afecto se hacen ausentes en las familias. Familias endeudadas de todas sus quincenas.


Junior tuvo que reaccionar en el hambre, consiguió un trabajo detestable criar cerdos, y pensó entre si, en casa de mi padre, los criados comen mejor que yo, e hizo un plan en su mente. “Iré a casa de mi padre y le diré padre he pecado contra cielo y contra ti, no soy digo de ser llamado tu hijo, recíbeme y hazme como el ultimo de tus jornaleros. Y se puso en acción, fue a casa, el Padre todos los días a lo lejos del camino vio una silueta y que alegría sabia por su forma de caminar era su hijo y movido a misericordia fue a su encuentro.


Junior al verlo se abalanzo a él y empezó su discurso: Padre he pecado contra el cielo y contra…no termino su discurso el abrazo del Padre ahogo sus palabras el perdón estaba hecho solo un abrazo basto para sanar. Por cierto ¿cuantos abrazos has dado el día de hoy? a tu esposo, a tu esposa a tus hijos. algunos siguen esperando ese abrazo que el padre jamás les dio y existe resentimiento. Dile al Padre celestial necesito un abrazo que me hagas sentir que me amas.


hotemadavid@hotmail.com Un vistazo a la vida diaria. Adaptado de Lucas 15:11-22